OREGON

Una mujer de Oregon falleció en la pobreza sin saber que tenía una herencia de casi 900 mil dólares

Vivía en un hogar que alberga a personas en situación de indigencia.
domingo, 6 de junio de 2021 · 02:00

Cathy Boone pasó sus últimos días en un albergue para indigentes de Oregon, donde falleció sin enterarse de que su madre le había dejado una herencia de 900 mil dólares que podría haberla ayudado a pasar una mejor vida.

Cathy falleció a los 49 años en el estado costero sin tener un hogar propio y prácticamente sin un centavo. A lo largo de su vida, enfrentó una serie de problemas de salud mental y consumo de sustancias, lo que deterioró su estado. Tristemente, falleció sin saber que era dueña de un monto de dinero que hubiese hecho menos duros sus últimos días.

Muchos de sus amigos la conocieron en el Astoria Warming Shelter, un hogar de Oregon destinado a la asistencia de personas en situación de calle. Luego de su muerte y de que se dio a conocer la noticia de su pequeña fortuna, dijeron que la mujer nunca estuvo al tanto de que existiera esa cantidad de dinero disponible para ella.

La madre de Cathy Boone falleció en 2016.

La herencia que no fue

Según los registros judiciales, luego de la muerte de su madre, un abogado y un representante personal del patrimonio intentaron localizar a Cathy Boone. Entre las gestiones, se mencionan llamados telefónicos, mensajes a través de redes sociales e incluso envíos de correos electrónicos a otros miembros de su familia. Sin embargo, ni siquiera un investigador privado contratado a estos fines logró dar con la heredera.

En el mes de julio de 2019, un juez del condado de Clatsop, Oregon, dio la orden de enviar los 884.407 dólares que le correspondían a Boone en concepto de herencia, al Departamento de Tierras del Estado. Ese es el destino del dinero rechazado por herederos o no reclamado. Sin embargo, no está claro aún si la mujer comprendió alguna vez que disponía de ese dinero

“No creo que ella se acercaría a ellos por su cuenta, pero había suficientes personas que podrían haberle brindado algo de ayuda”, declaró Jack Spithill, el padre de Cathy. El hombre cuestionó la falta de asistencia que sufrió su hija y señaló que la forma en que murió “simplemente no tiene ningún sentido” ya que “ese dinero estaba ahí y ella necesitaba ayuda”.