NEW YORK

New York exigirá a los trabajadores de salud que estén vacunados contra el coronavirus

A partir de agosto, también será obligatoria la realización de pruebas semanales contra la enfermedad.
miércoles, 21 de julio de 2021 · 19:56

La ciudad de New York anunció que obligará a los trabajadores de los centros médicos y hospitales públicos a vacunarse contra el coronavirus y hacerse pruebas cada semana, como una forma de mitigar la insuficiente tasa de vacunación entre el personal sanitario y la población en general.

El alcalde de la Gran Manzana, Bill De Blasio, anunció que las nuevas disposiciones serán efectivas en agosto y fueron decididas en medio de un repunte de casos, relacionado con el avance de la variante delta por el territorio.

Se trata de la seguridad en el marco sanitario.

Menos de la tercera parte de los trabajadores sanitarios han recibido la vacuna contra el coronavirus.

Es la primera acción de este tipo en todo el estado y según explicó De Blasio, involucra a por lo menos el 10 % de los 300 mil trabajadores de la ciudad. Actualmente solo un tercio de los trabajadores de la salud locales han sido inmunizados.

Se desconoce si considerará a otro tipo de funcionarios como maestros, empleados del transporte público, agentes de la policía de New York, entre otros, pero inicialmente la norma aplica para 11 hospitales que gestiona la ciudad; entre ellos están el Bellevue y Elmhurst, además de clínicas y asilos de ancianos.

 

El rechazo a las vacunas

Alrededor de 2 millones de neoyorkinos no han sido inmunizados con ninguna dosis de la vacuna contra el coronavirus, esto pese a los esfuerzos e incentivos de las autoridades que se han acercado a las residencias de los que permanecen más renuentes. También ofrecen la inyección en sedes de transporte público y museos.

De acuerdo a cifras oficiales, el promedio diario de neoyorkinos que reciben la primera dosis contra el coronavirus por día no supera los 10 mil, mientras que por su parte, la enfermedad avanza rápidamente. En las últimas 24 horas se reportaron más de 600 casos diarios, más del doble de los que se registraban en junio.

Cuando la pandemia llegó a Estados Unidos, New York fue el estado más afectado y durante varias semanas se paralizó la actividad económica y la circulación de personas.