HERMANOS A LA OBRA

“Hermanos a la Obra”: los secretos detrás del reality que ilusiona a más de 150 países

Drew y Jonathan Scott lograron convertirse en los rostros amigables de las transacciones inmobiliarias.
domingo, 3 de octubre de 2021 · 14:01

Cuando los mellizos Drew y Jonathan Scott comenzaron a comprar casas abandonadas para restaurarlas y conseguir dinero para pagar sus estudios universitarios, jamás se imaginaron que se convertirían en los protagonistas del reality show más popular de las últimas décadas. “Hermanos a la Obra” y sus 10 shows derivados son vistos en más de 150 países y la fórmula parece inacabable. La premisa de que todos podemos tener el hogar de nuestros sueños es la clave de uno de los formatos más rentables de la televisión actual.

"Hermanos a la obra" se emite en los canales W Network en Canadá y HGTV en Estados Unidos.

En el año 2007, la crisis económica fue devastadora para la clase media de Estados Unidos y Canadá, país en el que nacieron los mellizos Scott, y existía una interminable lista de familias necesitadas de vender sus casas a sumas irrisorias para lograr sortear sus hipotecas vigentes. Ese mismo año, el éxito de los reality shows, con el clan Kardashian a la cabeza, aumentó de manera descomunal, y precisamente en ese marco nació el ciclo de la cadena canadiense W Network.

La estructura de “Hermanos a la Obra” es sencilla, repetitiva y cautivante. Mientras Drew se reúne con la familia para proponerles remodelar la casa que comprarán con un escaso presupuesto, Jonathan hará lo posible para que logren la transacción y se conviertan en propietarios felices. Si bien los primeros programas no convencieron demasiado a los ejecutivos de la cadena, los hermanos Scott encontraron el modo de hacerlo atractivo y el fenómeno quedó instaurado.

La primera temporada de "Hermanos a la Obra" se emitió el  4 de enero de 2011.

Sin embargo, lo que se ve en pantalla se toma ciertas licencias ficcionales para lograr que “Hermanos a la Obra” salga a la perfección. Los compradores que pretenden formar parte del programa deben acudir con una casa remodelable ya localizada, por lo que los paseos de Drew y las crisis de precios son, en definitiva, una pantomima. Además, la reforma es costeada por las familias involucradas, quienes tienen que adelantar un 20 % extra para cubrir imprevistos.
 

Trabajo extremo

Si bien “Hermanos a la Obra” posee algunos recortes dignos de un programa de televisión, las reformas son realizadas en su totalidad. A lo largo de cada capítulo vemos cómo se van modificando algunas áreas, pero en paralelo, tres grupos distintos de obreros avanzan en el resto de la propiedad a ritmo frenético.

En la actualidad, el ciclo de los hermanos Scott posee una interminable lista de spin-offs.

Además de los requerimientos que se les exigen a las familias, el programa les otorga unos 20 mil dólares extras para ayudarlos en su presupuesto inicial y los hermanos Scott no cobran por sus servicios.

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