REINA ISABEL

“No hay vuelta atrás”: Meghan Markle y el príncipe Harry agotaron la paciencia de la reina Isabel

El matrimonio sería expulsado de la realeza próximamente.
miércoles, 17 de febrero de 2021 · 01:00

El príncipe Harry de Inglaterra y su esposa, Meghan Markle, han causado la ira de la reina Isabel. La monarca habría perdido la paciencia y, desde hoy, no queda mucho para que los duques de Sussex sean expulsados de la realeza, al menos como miembros activos. La quita de sus títulos -los que les quedan- es inminente, según reveló una importante fuente del Palacio de Buckingham a Daily Mail.

Los duques abandonaron sus deberes en enero de 2020.

La reina le pedirá a su nieto y su pareja que entreguen todos sus vínculos relacionados con cualquier organización bajo el mando de la familia real. El príncipe de 36 años se quedará sin sus únicos títulos restantes: capitán general de la Marina Real, comandante honorario de la Fuerza Aérea Real y comodoro en jefe de pequeñas embarcaciones y buceo del Comando de la Fuerza Naval Real. Además, el sexto en la línea de sucesión también le diría adiós a su querido patrocinio de la Liga de Rugby.

Por su parte, Markle deberá entregarle a Isabel su rol como patrocinadora del Teatro Nacional, un deber que, cuando fue concedido en 2019, marcó un hito en la historia de la realeza. La misma monarca había mantenido esa tarea a lo largo de 45 de sus 94 años.

Isabel no será capaz de visitar a su nuevo bisnieto debido a que ya no puede tomar viajes de más de seis horas por su avanzada edad.

La entrevista que desató el desastre

Ayer, a menos de 24 horas de alegrar a la familia con el anuncio de un bebé en camino, los duques de Sussex sorprendieron a la reina y al resto de la realeza con una entrevista de la mano de la icónica anfitriona televisiva Oprah Winfrey. La charla en la que se tocarán todas las polémicas desde su boda en 2018 tendrá lugar el 7 de marzo y tiene “preocupada” a toda la monarquía, según aseguró una fuente a Page Six. De hecho, la decisión de Meghan y Harry habría determinado el desenlace de su relación con el Palacio de Buckingham.