GAME OF THRONES

La tortura que vivió una estrella de “Ted Lasso” en una inadvertida escena de “Game Of Thrones”

Su participación en la serie le dejó severas secuelas.
miércoles, 21 de julio de 2021 · 17:42

La intérprete Hannah Waddingham se ha vuelto un rostro reconocido por su participación en la serie “Ted Lasso”. De hecho, su labor en la ficción le ha dado una reciente nominación al Emmy como mejor actriz de reparto. Aun así, antes de su desembarco en la serie de Apple TV+, la estrella participó en “Game of Thrones” en un papel que muchos podrían haber ignorado.

Aunque su aparición en la adaptación de la obra de George R.R. Martin fue breve, no fue poco memorable. Waddingham tuvo su participación en las temporadas 5 y 6 en el rol de la Septa Unella, quien se convirtió en ícono y meme por la recordada línea "¡vergüenza!" dirigida a Cersei. 

La actriz británica obtuvo una nominación al Emmy por su labor en la comedia dramática "Ted Lasso".

Sin embargo, aquella experiencia en “Game of Thrones” no fue para nada placentera. De hecho, vivió una verdadera tortura en la sexta entrega, donde la descendiente de los Lannister se cobra su cuota de venganza.

 

Una tortura demasiado real

De acuerdo a una pasada conversación con Collider, la estrella británica fue sometida a un verdadero calvario con el procedimiento conocido como waterboearding. Este consiste en que el individuo sea ubicado en una tabla inclinada con las piernas por encima de su cabeza, con una tela sobre su cara y vertiéndole agua continuamente, algo que impide respirar.

Waddingham tuvo su participación en la quinta y sexta temporada de la serie.

“Estuve atada a una tabla de madera con enormes correas durante diez horas. Definitivamente, después de parir, fue el peor día de mi vida”, reconoció en la pasada entrevista. 

La artista también destacó que Lena Headey no se sentía cómoda con la situación. Incluso realizó una crítica hacia algunos responsables de ”Game of Thrones”, dado que se trató de una tortura tan real para las cámaras como para ella misma.

La icónica escena le dejó secuelas a corto y mediano plazo.

“'El equipo me comentaba que realmente te estábamos ahogando para la escena’, y yo le dije: ‘Sí, ¡no necesitas decírmelo a mí!’”, recordó. Waddingham añadió que cuando regresó al hotel esa noche tenía moretones como consecuencia de las condiciones en las que rodó la escena. Además reconoció que la experiencia le ocasionó trastornos posteriores como la fobia al agua.

Fuente: (HBO)

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