REINA ISABEL

Se lo negó el día de su boda: la decisión de la reina Isabel que cambió el futuro de la realeza

La monarca fue tajante y actuó acorde a los protocolos.
jueves, 22 de julio de 2021 · 10:40

Las bodas reales suelen ser uno de los momentos más anhelados por las familias aristocráticas. Rodeadas de protocolos infinitos y específicos, todo tiene que acontecer acorde a las tradiciones que han estado vigente durante siglos. Dentro de la monarquía británica existen un sinfín de procedimientos a la hora de un enlace. Sin ir más lejos, la reina Isabel es quien tiene que dar el visto bueno antes de que cualquier detalle de la ceremonia comience a llevarse adelante. En este marco, las futuras novias no tienen demasiada incidencia y esto quedó demostrado en el casamiento de Sofía, la condesa de Wessex, con el príncipe Eduardo.

Sophie Helen Rhys-Jones nació el 20 de enero de 1965.

El 19 de junio de 1999, sucedió el significativo momento real. En aquella oportunidad, Sophie pretendía algo para el día de su boda que fue rotundamente negado por la longeva monarca. Y es que según los protocolos, la pareja en nupcias recibe un nuevo título en el día de su enlace y la futura esposa de Eduardo tenía muy en claro cómo quería ser reconocida. Al parecer, Sofía deseaba ostentar el título de princesa, hecho que fue tajantemente declinado por la reina Isabel.

Por aquel entonces, Eduardo estaba predestinado a convertirse en el próximo duque de Cambridge. Sin embargo, el heredero de la reina Isabel optó por no recibir el ducado y decidió transformarse en conde. A pesar de los intentos de Sophie por convertirse en princesa, la flamante novia debió conformarse con el título de condesa.

Los condes de Wessex tienen dos herederos, Luisa y Jacobo.

"La condesa de Wessex había querido ser conocida como la princesa Sophie, pero la reina no lo permitió", detalló la autora real Katie Nicholl en la revista Vanity Fair. El rechazo explícito de la reina Isabel resultó acorde al uso correcto de las designaciones nobiliarias dentro de los protocolos. Al parecer, solo las mujeres nacidas dentro de la familia real pueden ostentar el título de princesas y, a pesar de estar en medio de uno de los momentos más importantes de su vida, Sophie recibió la dura negativa que no logró opacar su día de ensueño.

 

La favorita de la reina

A pesar de la contundente decisión acontecida en 1999, la relación entre la condesa de Wessex y la reina Isabel se mantiene sólida y en buenos términos. Según algunos trascendidos, la monarca la considera su nuera favorita y es uno de sus grandes bastiones de confianza.

Eduardo es el único descendiente de la reina Isabel que continúa casado en primera nupcias.

"La reina confía en ella y lo hace de una manera que no podría decir que se aplicara a la duquesa de Cambridge o la duquesa de Cornualles. Es como otra hija de Su Majestad, están tan cerca. Habla con Sophie como solía hablar con la princesa Margaret. Sophie ha llenado un vacío terrible en la vida de la reina que quedó cuando su hermana y  la reina madre  murieron en 2002", expresó un reconocido asistente real al portal británico The Sun.

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