AARON PAUL

Cómo la crianza de Aaron Paul lo complicó a la hora de protagonizar "Breaking Bad"

El actor no tenía nada en común con su personaje, el recordado Jesse Pinkman.
sábado, 31 de julio de 2021 · 12:22

La serie “Breaking Bad” cambió la noción de la ficción televisiva actual y supuso un antes y un después en la industria. Por eso no cuesta imaginar que hizo lo mismo en sus protagonistas. Los roles principales eran completamente diferentes a lo que se había visto hasta el momento y logró poner a los actores en la cima de la industria. Pero Aaron Paul, encargado de darle vida a Jesse Pinkman, tuvo que esforzarse para interpretar su papel, ya que no podía encontrar ni una similitud con la vida del personaje.

La serie se estrenó por AMC el 20 de enero de 2008.

El actor de “BoJack Horseman” es hijo de un ministro de la iglesia bautista y tiene tres hermanos mayores. En su casa, la realidad de Jesse era algo que no estaba ni cerca de ninguno de los integrantes. Para poder darle vida al personaje, tuvo que recurrir por completo a la interpretación, pero lo curioso es que su crianza influenció mucho eso.

Desde que era pequeño sabía que quería ser actor y empezó a ahorrar para mudarse a Los Angeles cuando apenas tenía 11 años. En su casa, Aaron siempre fue incentivado a actuar, pero los papeles que interpretaba eran muy diferentes al que lo convirtió en una estrella. De pequeño, actuaba en las obras de la iglesia.

Durante los años que estuvo al aire, "Breaking Bad" fue nominada a 230 premios y se llevó 87.

Sin embargo, para Aaron Paul no siempre fue fácil y si bien admite haber tenido una gran infancia, también reconoce que fue muy intenso y que las exigencias de su padre a veces lo superaban, aunque a fin de cuentas, lo ayudó a memorizar guiones. “Mi padre me hacía citar las escrituras. Todavía recuerdo muchas de ellas”, le reveló el actor a The Guardian. Puede que Jesse Pinkman no citara la biblia, pero de seguro la práctica le ayudó a ser un profesional en su trabajo. 

 

El rol más importante de su vida

“Breaking Bad” terminó hace casi una década, pero eso no le resta importancia a la serie. Es una de las pocas ficciones que supo mantener su calidad a lo largo de sus temporadas y por eso se ganó un gran lugar en el recuerdo y el corazón de los fanáticos. Pero ellos no son los únicos, porque para Aaron, nada jamás podrá superar esa experiencia.

Cuando se refirió a la conclusión de la serie emitida en 2013, Paul solo tenía una manera de definirla. “Fue casi perfecto. Bryan (Cranston) y yo lo leímos juntos en su casa en New Mexico. Cuando él leyó la dirección de escena ‘final de la serie’ nos sentamos ahí, en silencio, como por 30 segundos”, confesó.

El último episodio, "Felina", se emitió el 30 de septiembre de 2013.

Además, habló acerca de lo que supone para él el personaje y cómo siempre se llevará una parte de este, sin importar qué clase de proyecto haga en el futuro. “Para mucha gente siempre seré Jesse, me verán así, yo tomo eso como un cumplido. El show fue un antes y un después”, sentenció.

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