AARON PAUL

El corazón de la serie: cómo Aaron Paul se convirtió en lo más importante de "Breaking Bad"

El actor le dio vida a Jesse Pinkman durante las cinco temporadas de la serie y logró crear uno de los personajes más memorables de la televisión.
viernes, 27 de agosto de 2021 · 11:49

La serie “Breaking Bad” marcó un antes y un después en la historia de la televisión. La ficción aún se mantiene como una de las mejores de la historia y es algo que demostró de manera consistente en cada una de sus temporadas. Esto se debe a muchos factores, pero claramente uno de los más importantes es la actuación de sus protagonistas, y allí es donde Aaron Paul, el encargado de darle vida a Jesse Pinkman, se establece como el responsable de una de las mejores interpretaciones de las últimas décadas.

La serie se estrenó el 20 de enero de 2008.

El actor que hoy celebra sus 42 años fue elegido por Vince Gillighan para darle vida a Jesse, un antiguo alumno del protagonista de la serie y la persona que lo acompañaría en su incursión en el mundo de la metanfetamina. Desde un primer momento, ese personaje parecía perdido, una persona sin esperanza que sería fácil de manipular, pero a lo largo de las cinco entregas demostró ser mucho más que eso y se convirtió en el corazón de “Breaking Bad”. 

En un principio, es el personaje de Bryan Cranston el que depende del de Aaron Paul para navegar esas extrañas y desconocidas aguas del mundo de la droga. Sin embargo, con el pasar de las temporadas, esta relación mutó y se dio vuelta. Para el final, Jesse dependía moral y anímicamente de Walter en todo momento. El protagonista de la historia había logrado corromperlo a un punto inimaginable y su final en “Breaking Bad” le dio a los espectadores una sensación de alivio y triunfo.

¿Pero por qué pasa eso? Con el correr de los episodios, Jesse tomó más y más protagonismo. Esto no estaba planeado en un principio, de hecho, Gillighan creía que lo mejor iba a ser matar al personaje en el final de la primera temporada. No obstante, cuando vieron a Aaron Paul en acción, se dieron cuenta de que sería la clave para el éxito rotundo de la serie no solo por su gran talento frente a cámara y por cómo podía emocionar con solo una mirada, sino porque logró darle un gran giro a su personaje para que fuera un motor en la vida de Walter y viceversa. La relación simbiótica entre ambos era lo que muchas veces mantenía a “Breaking Bad” a flote.

Fuente: (AMC)

Lo curioso es que en un principio, no querían contratar a Aaron Paul porque no podían imaginarlo como Jesse. Al parecer, les parecía demasiado “bien parecido” para ser un adicto a la metanfetamina. Pero Vince Gilligan cambió de opinión cuando vio al intérprete en un episodio de “The X-Files”. Una vez que Aaron se sumó y lo vieron actuar, se dieron cuenta de que el guion debía modificarse, Pinkman no podía morir, debía llegar hasta el final de la serie para ser el compañero de Walter White y también debía ser la representación de lo opuesto, un espejo de lo que podía sucederle a una persona que, en el fondo, era genuinamente buena.

 

El personaje que le cambió la vida para siempre

Aaron Paul vivió un antes y un después luego de trabajar en “Breaking Bad”, pero nunca dejó ir al personaje de Jesse Pinkman, y cuando se le presentó la oportunidad  de volver a darle vida en “El Camino: Una Película de Breaking Bad (El Camino: A Breaking Bad Movie)”, no dudó en sumarse al proyecto para poder darle un cierre a la historia. De todos modos, cabe aclarar que no le fue nada fácil volver a ese mundo y a la mentalidad de Jesse.

Aaron Paul recibió dos premios Emmy por su interpretación. 

“Tortuoso. Este tipo fue al infierno ida y vuelta, pero es bonito. El papel cambió completamente mi carrera, cambió completamente mi vida y quiero tanto a este hombre”, le confesó Paul a Hipertextual en 2019. “Fue volver a visitar a este viejo, querido y torturado amigo. Fue bonito volver a ponerme en su piel, se sintió muy familiar”, agregó.

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