SILENT HILL

Supera a la ficción: así es el pueblo fantasma de la vida real que inspiró a “Silent Hill”

La película de 2006 tendría sus bases en algo más trágico que el propio videojuego.
jueves, 5 de agosto de 2021 · 03:00

Desde el lanzamiento del primer videojuego en el año 1999, “Silent Hill” se ha convertido en una de las franquicias de terror más reconocidas y ha dado a lugar a dos adaptaciones cinematográficas.

En el caso de la primera película basada en el videojuego homónimo de Keiichiro Toyama, más allá de algunas libertades en cuanto a los personajes y sus motivaciones, el foco principal se pone en el lúgubre pueblo que da origen al titular. Lo aterrador es que además de su antecedente en las consolas, este se inspira en un lugar real, tal vez menos sobrenatural, pero no menos trágico.

 

Así es Centralia, el pueblo fantasma que inspiró a la película de “Silent Hill”

Dentro del canon de “Silent Hill”, la ciudad se encuentra en Maine. Solía ser un destino turístico pintoresco, pero desde que el infierno se derramó literalmente sobre ella, el turismo se agotó y se convirtió en un sitio inhabitable, cubierto de niebla.

"Silent Hill" se estrenó el 21 de abril del año 2006.

En el caso de la película dirigida por Christophe Gans, el guionista del proyecto, Roger Avary, tomó como una influencia directa a la olvidada ciudad minera de Centralia, Pensylvannia.

De acuerdo a los registros del año 1962, los habitantes de Centralia se preparaban para celebrar el Día de los Caídos y decidieron hacer limpieza con un buen incendio de basura. Encendieron el vertedero de la ciudad, pero el fuego se extendió más de lo previsto, al punto de que alcanzó a la mina de carbón. Allí fue cuando las cosas fueron de mal en peor.

Nadie pudo apagar el fuego de la mina y el suelo terminó por agrietarse y arrojar niveles mortales de monóxido de carbono. Actualmente, Centralia y la autopista cercana se convirtieron en un gran cementerio tóxico y en algunos sectores, la vegetación ha cubierto gran parte de las calles.

Para el 2013, en Centralia solo quedaban una decena de habitantes.

Durante las primeras etapas se invirtieron millones de dólares para detener el incendio iniciado, pero los recursos económicos no fueron suficientes y en vista de que el peligro era latente, dado que todavía arde bajo tierra, el Congreso de los Estados Unidos aprobó un paquete de USD 42 millones de dólares para reubicar a los residentes.

Una de las pocas estructuras que pudo mantenerse en pie y se volvió un objeto de fe fue la iglesia ucraniana, un templo religioso que pudo salir ileso de la catástrofe debido a que en el momento de su construcción se emplazó sobre roca sólida.

El desastre de Centralia fue comparado con el de Chernobyl.

El pueblo que ha conseguido el apodo de "la verdadera Silent Hill" es actualmente un sitio enigmático visitado por algunos curiosos. Sin embargo, es todavía una zona peligrosa para la vida dado que se estima que no dejará de arder hasta dentro de cien años.