KEANU REEVES

La pérdida como denominador común: la trágica historia de Keanu Reeves

El actor que hoy celebra sus 57 años tuvo que lidiar con un inmenso dolor durante gran parte de su vida.
jueves, 2 de septiembre de 2021 · 13:13

El actor Keanu Reeves es una de las mayores estrellas del cine en la actualidad y se ha mantenido en esa posición desde la década de los 90. Sus créditos son muchos y se ha probado en todos los géneros, pero llegar no le fue fácil y su vida estuvo signada por la tragedia y la pérdida. No obstante, eso nunca se interpuso en su camino para ser una gran persona y un excelente compañero, como aseguran todos los que trabajaron con él.

Keanu Reeves tiene una fortuna estimada de 350 millones de dólares, pero es desapegado con su dinero y suele hacer grandes regalos para las personas que trabajan con él en las producciones.

El actor que hoy cumple 57 años nació en Beirut; su madre era una diseñadora de vestuario y su padre era arqueólogo. Este último era hawaiano, por eso para su hijo eligió un nombre en su lengua nativa, que significa “brisa fresca sobre las montañas”. Lamentablemente, la arqueología no parecía rendirle a Samuel Nowlin Reeves y decidió pasarse al tráfico de heroína. Violento y de pocas palabras, Patricia Taylor, su esposa, siempre terminaba golpeada. Cuando Keanu tenía dos años, la pareja se separó.

De manera intermitente, él y sus hermanas veían cada tanto a su padre, hasta que un día dejó de llamar, escribir o aparecer. Keanu tenía solo 13 años y mucho tiempo después él y su familia descubrieron que Samuel había sido condenado a diez años de prisión por tráfico de drogas. Sola, Patricia tuvo que encontrar la manera de ser la nueva proveedora de su familia y eso los llevó a mudarse varias veces; de Líbano a Australia, de allí a New York y luego a Canadá. De por medio hubo muchos matrimonios, pero ninguno fue exitoso. Con tantos cambios, los chicos debían adaptarse a nuevos lugares y el protagonista de “Matrix” luchaba para hacer amigos. Luego descubriría que esto no se debía solo al desarraigo, sino también al síndrome de Asperger, trastorno que padece. 

Según varios cineastas, es de los pocos actores que saluda a todas las personas en el set y recuerda los nombres de cada trabajador.

En Canadá, Keanu descubrió su pasión por la actuación y era evidente que tenía un gran talento para ello. Empezó con pequeños papeles en series y apariciones televisivas, pero decidió mudarse a Hollywood para perseguir su carrera. En 1989, protagonizó la película “Bill & Ted” y la fama llegó . Al año siguiente, trabajó en la comedia negra “Te Amaré Hasta que te Mate (I Love You to Death)”, en la que compartió pantalla con River Phoenix, con quien entabló una de las amistades más importantes de su vida. “Hasta ese momento, prácticamente no tenía amigos en la industria porque no había conocido a nadie con quien quisiera pasar el rato en privado. Es más fácil para mí separar mi vida privada de mi vida laboral”, confesó en algún momento Reeves.

Al otro año, los dos protagonizaron “Mi Mundo Privado (My Own Private Idaho)”, una película de Gus Van Sant que consolidó a ambos como actores dramáticos. Keanu podía conectar con River porque ambos habían vivido infancias difíciles y sentía que era de las pocas personas que podían entenderlo. Pero el 31 de octubre de 1993, River murió de una sobredosis y este fue un golpe terrible para el actor. “River sintió las cosas de manera diferente. Se abrió al sufrimiento del mundo y quería que todos fueran tan felices y libres como él. Disfruté mucho de su compañía, de su mente, su espíritu y su alma”, reveló en 1994.

Durante años, Keanu se sintió responsable por no haber hecho más para evitar la sobredosis de River, por más que él no estuvo el día de su muerte.

Con los años, su carrera se consolidó, llegaron los grandes protagónicos y su fama de estrella de acción. Fue durante esa época también que conoció a Jennifer Syme, asistente del director David Lynch. Se enamoraron y apuntaron a un futuro juntos, ella quedó embarazada y ambos estaban ansiosos por la llegada de su hija, a quien llamarían Ava Archer Syme Reeves. Pero en la Navidad de 1998 Jennifer sintió dolores preocupantes y fue a la clínica, aunque aún faltaba un mes para su fecha de parto. La niña nació, pero solo vivió algunas horas. Esto afectó a ambos profundamente y decidieron separarse, pero la desgracia no terminaba para Keanu

Sumida en una fuerte depresión, Syme se refugió en las drogas y el alcohol como método de evasión. Durante una fiesta de Marylin Manson, el 1 de abril de 2001, se embriagó y se subió a su camioneta. Chocó contra tres autos estacionados y falleció a raíz de las lesiones. A pesar de la ruptura, se mantenía en contacto con Keanu, que fue uno de los que llevó el ataúd a la salida de la ceremonia religiosa. “El duelo cambia de forma, pero nunca acaba. Lo único que puedes hacer es esperar que el duelo se transforme y, en lugar de sentir dolor y confusión, que exista consuelo y placer allí, no solo pérdida. La gente tiene la idea errónea de que puedes lidiar con esto, pero se equivocan. Cuando las personas que amas no están, estás solo”, contó el actor.

Jennifer se encuentra enterrada junto a su hija.

Su vida familiar no era más sencilla: aparte de lidiar con el abandono de su padre y el tener que mudarse demasiadas veces, su hermana Kim había padecido leucemia cuando era niña. Sin embargo, décadas después, luego del fallecimiento de Jennifer, le contó a su hermano que la enfermedad había regresado. Keanu Reeves dejó de lado todos sus compromisos para acompañar a su hermana y buscó la mejor atención médica disponible para tratarla. Además, donó —y aún lo hace— millones de dólares para la investigación de la enfermedad y a hospitales. El cáncer regresó en 2016 y al día de hoy es el mayor apoyo de su hermana. “Mi hermano es mi príncipe”, contó ella. 

 

Encontró el amor y su carrera está en un gran momento

Todas estas vivencias trágicas le enseñaron a Keanu a vivir sin felicidad, algo que dijo en varias oportunidades. Pero con los años, descubrió que la felicidad se encontraba en otras cosas y pudo redefinirla. “Mi idea de la felicidad está relacionada con recostarme en la cama con la persona que amo, compartir una cena con amigos o andar en moto. No tiene nada que ver con un saldo bancario de varios dígitos”, sentenció. 

Keanu Reeves se prepara ahora para el estreno de “Matrix: Resurrections”, la cuarta parte de la famosa saga. También se prepara para el lanzamiento de dos películas más de la franquicia de “John Wick”. Además, en 2019 hizo pública su relación con la artista plástica Alexandra Grant, de 48 años, y se muestran muy enamorados en eventos.

Keanu vive en la actualidad uno de sus mejores momentos tanto profesional como personalmente.

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