CHRISTOPHER REEVE

Christopher Reeve y una vida que lo convirtió en un verdadero superhéroe

El famoso actor y activista cumpliría hoy 69 años y aún es uno de los mayores íconos de Hollywood.
sábado, 25 de septiembre de 2021 · 20:30

El actor Christopher Reeve es uno de los más recordados de Hollywood. No solo cambió para siempre la historia del cine con la introducción del mejor Superman que se ha visto hasta la fecha, sino que demostró que era un superhéroe incluso cuando no llevaba la capa. La historia del intérprete puede ser considerada como una desgracia, pero él siempre intentó enmarcarla como una de superación, y vaya si lo fue. 

El actor también se destacó en "Deja que el Tiempo Vuelva (Somewhere in Time)" y "El Reportero de la Calle 42 (Street Smart)".

El intérprete que hoy celebraría sus 69 años empezó su carrera en el teatro. Estudió interpretación en la prestigiosa Juilliard, luego de graduarse de la Universidad Cornell, una de las más importantes de Estados Unidos. Trabajó en Broadway y se destacaba en cada una de sus producciones, pero su gran oportunidad llegó de la mano del cineasta Richard Donner. Cuando empezaron las audiciones para hacer la película sobre el personaje de DC, el joven nacido en New York demostró que era la única opción posible.

La película recaudó seis veces su presupuesto en la taquilla y se ganó un lugar definitivo en la historia del cine.

La cinta fue una de las producciones más riesgosas de la época y en su momento fue la película más cara de la historia, pero con Christopher Reeve a cargo del último hijo de Krypton, fallar no era una opción. Cuando “Superman” se estrenó en 1978, el actor era prácticamente desconocido, pero saltó a la fama de la noche a la mañana gracias a su inigualable interpretación del superhéroe. De hecho, dejó la vara tan alta que ha sido imposible destronarlo como el mejor actor al frente del personaje. 

La película se convirtió en una franquicia y Reeve interpretó a Superman en otras tres oportunidades, aunque la primera siempre fue la predilecta y aparece en muchas listas de las mejores cintas de la historia. Luego de eso, le costó separarse de ese tipo de roles y demostrar su talento como actor dramático. Si bien en cada una de las actuaciones del género que interpretó se destacaba, a la crítica le costaba dejar de verlo como al hombre de acero.

Fuente: (Warner Bros. Picture)

Pero eso no lo detuvo y además se enfocó en su pasión por la filantropía y las causas sociales que lo conmovían. Lo que Christopher no imaginó fue que se convertiría en el rostro del defensor de los derechos de personas con parálisis luego de que un accidente de equitación cambiara su vida para siempre.

 

Un antes y un después que transformó todo

El 27 de mayo de 1995, Christopher Reeve participó de una prueba de obstáculos ecuestres. Apasionado jinete, el actor había demostrado su destreza en varias oportunidades, pero ese día algo salió mal. Su caballo, un purasangre llamado Buck, frenó de golpe antes del salto de triple barra y él cayó de cabeza del otro lado. Este golpe lo paralizó del cuello hacia abajo y por eso vivió el resto de sus días en una silla de ruedas especial, que hoy en día es considerada como un símbolo de superación y coraje. 

El actor Robin Williams era su mejor amigo, se conocieron cuando ambos estudiaban en Juilliard.

Al momento del accidente, Reeve tenía 41 años y vio cómo todo lo que conocía cambió de la noche a la mañana. Si bien tuvo que lidiar con momentos difíciles y llegó a considerar quitarse la vida luego de que los médicos le aseguraran que era imposible que recuperara algo de lo que había perdido, decidió seguir adelante. “La palabra ‘imposible’ no debería formar parte del vocabulario de la comunidad científica”, afirmó él años después. Fue algo que le dijo su segunda esposa, Dana, lo que le hizo darse cuenta de que las cosas habían cambiado, pero eso no quería decir que él lo hubiera hecho. “Sigues siendo tú y te quiero”, le confesó.

Hoy la silla de Reeve es tan emblemática como la capa. El actor falleció el 10 de octubre de 2004 a los 52 años.

Reeve decidió dedicar su vida a trabajar por los derechos y la mejora de la calidad de vida de las personas paralizadas. En 1999 creó la fundación Christopher & Dana Reeve, que le cambió la vida a miles. Más de 100 mil personas se vieron beneficiadas de las investigaciones hechas por la fundación, de sus intervenciones en el Congreso y de su dedicación a la causa. “Ninguna persona ha acelerado el paso, el interés y el apoyo a la investigación de la parálisis producida a causa de una lesión de médula espinal como Christopher”, le reveló a ICON Peter Wilderotter, presidente y CEO actual de la fundación. “Recorrió el mundo para entrevistarse con científicos, representantes públicos, empresarios y filántropos. Se convirtió en la voz y sobre todo en el faro de esperanza de todos aquellos que viven con parálisis”, agregó.

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