SENEGAL

La historia del pueblo de Senegal que se convirtió en un oasis en el desierto

Ofrecen trabajo para frenar el éxodo rural.
miércoles, 21 de abril de 2021 · 09:56

Los verdes jardines del pueblo de Ndem representan un verdadero santuario en medio de la sabana de Senegal. Los árboles frutales y las plantaciones de vegetales que se acumulan en un rincón del desierto reúnen a hombres y mujeres que, vestidos con túnicas de colores estridentes, se dedican a la costura.

Se trata de los miembros de una rama de la hermandad musulmana conocida como Baye Fall. Según su creencia, el trabajo es una forma de oración y eso los motivó a construir un verdadero oasis en medio de una zona plagada de sequías.

Desde la pequeña aldea de Senegal, aseguran que uno de los propósitos del grupo es reflexionar y promover la mejora de las condiciones de vida, por lo que priorizan una relación armónica con la naturaleza.

Trabajan en conjunto con la ONG Ndem Villagers.

Renovar el paisaje y detener el éxodo rural

En 1984, la fundación de la ONG Ndem Villagers permitió gestionar una gran cantidad de proyectos de desarrollo que apuntan a reverdecer el paisaje árido que caracteriza a las aldeas senegalesas.

Los sistemas de riego y energía solar no solo colaboraron en la renovación del paisaje, sino que ofrecieron fuentes de trabajo a más de 4 mil personas en esa zona del país africano.

Los talleres de artesanías, el procesamiento de frutas, la costura de bolsos y la confección de ropa también representan una oportunidad para quienes ven frustrado su trabajo en el campo. Estas alternativas de trabajo funcionan como una herramienta para frenar el éxodo de miles de campesinos y agricultores.

“Estamos felices de ver a los de los pueblos de los alrededores venir a trabajar con nosotros”, expresa uno de los habitantes de la aldea, y afirma que es posible crear una economía local dinámica, aun lejos de las grandes ciudades.

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