FILIPINAS

Un joven murió luego de que la policía de Filipinas lo obligara a hacer 300 sentadillas

Lo castigaron por no cumplir las restricciones sanitarias.
martes, 6 de abril de 2021 · 12:29

Un joven de 28 años falleció en Filipinas luego de que un grupo de policías de ese país lo obligara a realizar trescientas sentadillas. La realización de ese ejercicio se habría determinado como “castigo” por incumplir las medidas restrictivas impuestas en el marco de la pandemia.

Las fuerzas de seguridad tienen la tarea de controlar el cumplimiento de las restricciones a la circulación.

Según los informes presentados por la Policía, el joven, identificado como Darren Manaog Peñaredondo, fue detenido en la isla de Luzón, en Filipinas, donde rige un estricto bloqueo a la circulación. Allí, fue acusado de intentar comprar agua en un comercio cuando regía el toque de queda, lo que motivó la “sanción” por parte de los efectivos.

En línea con lo expresado por medios locales, el joven y otro grupo de infractores fueron llevados a una plaza céntrica, donde la policía los obligó a realizar ejercicios de sentadillas de manera sincrónica. Dado que Peñaredondo no logró cumplir con la coordinación, fue obligado a realizar un total de trescientos ejercicios.

Una vez en su casa y como producto del agotamiento físico, el joven no lograba sostenerse en pie y se arrastraba por el suelo para moverse. Al día siguiente, sufrió una convulsión que finalmente lo dejó sin vida.

El alcalde de la ciudad del país asiático ordenó la investigación del caso, al que definió como un hecho de tortura. Las autoridades policiales, por su parte, niegan todo tipo de responsabilidad.

Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas, es acusado de incrementar las prácticas represivas bajo excusas sanitarias.

Abuso de autoridad

El fallecimiento de este joven ocurrió en el contexto de alarma por los abusos de autoridad cometidos por la policía de Filipinas contra los infractores de las medidas sanitarias. En varias ocasiones, las fuerzas han sido acusadas por tratos inhumanos. El mes pasado, un informe de Human Rights Watch reveló que los ciudadanos que infringían el toque de queda eran encerrados en jaulas para perros y dejados al sol durante varias horas.

Este tipo de prácticas de castigo han sido respaldadas por el propio presidente de Filipinas, quien advirtió que aquellas personas que no respeten las medidas de restricción “podrían ser fusiladas”.

Otras Noticias