MYANMAR

El Gobierno militar de Myanmar prohíbe la televisión satelital y las transmisiones externas

Advierten que quienes incumplan las nuevas medidas podrán ser encarcelados.
martes, 4 de mayo de 2021 · 13:14

En un nuevo avance contra los restos de las libertades democráticas que supo tener Myanmar, la junta militar que tiene el control del país determinó este martes la prohibición de los receptores de televisión por satélite en todo el territorio.

Bajo el argumento de que las transmisiones externas serían una “amenaza a la seguridad nacional”, los militares anunciaron su decisión a través de los medios de comunicación que controlan desde el Estado.

La junta militar intenta aislar al país y evitar la difusión de información sobre las protestas.

“La televisión satelital ya no es legal. Quienes viole la ley de televisión y video, especialmente las personas que utilicen antenas parabólicas, serán castigados con un año de prisión”, informaron mediante una cadena de televisión estatal. 

Según la junta militar que gobierna Myanmar desde el 1 de febrero, “los medios de comunicación ilegales están transmitiendo noticias que socavan la seguridad nacional, el Estado de derecho y el orden público”.

Esta nueva restricción se suma a otras vinculadas al acceso a la información y la libertad de prensa que ya afectan al país del sudeste asiático. Gran parte del territorio sufre serias dificultades para acceder a internet móvil y a las telecomunicaciones, una iniciativa del Gobierno militar para sofocar la organización de manifestaciones en su contra.

Fuente: (France 24 Español)

La libertad de prensa, anulada en Myanmar

La nueva determinación de la junta militar se suma a otros modos de censura implementados desde el golpe de Estado del 1 de febrero. Durante los últimos meses, los medios impresos críticos del Gobierno han dejado de circular y se revocaron las licencias a los canales de televisión que informaban sobre las protestas y el accionar represivo contra los manifestantes.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos también denunciaron la persecución a periodistas y fotógrafos, en lo que denominaron un “intento por impedir que se informe” sobre lo que ocurre en Myanmar.

Desde la toma del poder por parte del Ejército, la población ha mostrado un profundo rechazo y organizó masivas protestas que fueron reprimidas con brutalidad por la junta militar. Según datos de la Asociación de Asistencia para Prisioneros Políticos, más de 760 personas fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones y miles fueron detenidos de manera arbitraria.