TURQUÍA

“Moco marino”: el fenómeno que amenaza con causar estragos en las costas de Turquía

Los expertos señalaron que su presencia se debe al cambio climático y al alto nivel de contaminación.
lunes, 7 de junio de 2021 · 00:30

El mar de Mármara que baña las costas de Estambul, la capital de Turquía, se encuentra modificado por la presencia de una capa viscosa y espesa de materia que se expande en sus aguas. Se trata del “moco marino”, un fenómeno también conocido como mucílago marino que amenaza con dañar seriamente la vida acuática.

Esta especie de lodo natural que se extiende sobre el río del país euroasiático se forma debido a la sobrecarga de nutrientes de las algas, que se genera debido a la contaminación del agua y al aumento de su temperatura.

El “moco marino” se detectó por primera vez en Turquía en 2007, pero su avance creciente durante las últimas semanas pone en una seria situación de riesgo a la flora y fauna acuática. Los buzos que monitorean la zona confirmaron que peces y ejemplares de otras especies mueren por asfixia debido a la contaminación del agua.

Fuente: (EFE)

El fenómeno más grande de la historia

Las autoridades de Turquía pusieron un alerta sobre la situación al considerar que se trata de la expansión de “moco marino” más grande que se haya detectado en la historia del país. Este fenómeno que ya generó estragos en las comunidades locales, amenaza con desatar una verdadera catástrofe.

Los barcos que navegan por el mar de Mármara lo hacen a través de este lodo gris, que a menudo obstruye los motores de los navíos. Esto perjudica seriamente a los pescadores, que no pueden atravesar las aguas viscosas y que en muchas ocasiones ven como sus redes se atascan entre el mucílago marino.

Temen que el fenómeno se expanda hacia el mar Negro.

Aguas residuales

Desde la agencia de investigación marina turca advirtieron que este tipo de dificultades continuarán si no se establecen mecanismos para el tratamiento de las aguas residuales en Estambul, lo que requiere de una serie de inversiones.

Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, reconoció que el fenómeno se debe a las aguas residuales vertidas en el río y al aumento de la temperatura, producto del cambio climático. Como jefe de Estado, se comprometió a salvar los mares de esta calamidad y envió un equipo de trescientas personas que deberán analizar e inspeccionar las posibles fuentes de contaminación.