EMMANUEL MACRON

Casi un millón de franceses sacaron turno para vacunarse tras una drástica decisión de Macron

La campaña de inmunización se había ralentizado en las últimas semanas, mientras aumenta la propagación de la variante delta.
martes, 13 de julio de 2021 · 08:56

Más de 926 mil personas agendaron una cita para vacunarse desde ayer a la noche en Francia. La oleada de inscripciones se produjo después de que el presidente galo, Emmanuel Macron, anunciara nuevas disposiciones.

“Registramos 20 mil citas por minuto, un récord absoluto desde el inicio de la campaña, y continuó durante la noche y esta mañana”, es decir, tras el nuevo comunicado del mandatario francés, según informó Stanislas Nios-Chateau, director de Doctolib, la empresa encargada de apuntar los turnos en el país.

El 65% de los que se anotaron para vacunarse en las últimas horas son personas menores de 35 años.

 

Sin vacunas no hay cine

Macron anunció anoche que para poder asistir a un festival de música, al cine o al teatro se deberá presentar un certificado de vacunación o una prueba negativa de coronavirus realizada en las últimas horas.

Más aún, a partir de agosto, estas mismas condiciones serán necesarias para comer en un restaurante, beber algo en un bar, hacer compras en el centro comercial o tomar un tren de larga distancia.

En los últimos días, los contagios volvieron a superar los 4 mil diarios debido a la presencia de la variante delta.

El Gobierno insistió en que estas medidas no son un castigo para los no vacunados sino un premio para los que sí lo hicieron por su “civismo”. Se trata, dijo el ministro de Salud, Olivier Véran, de “imponer restricciones a los no vacunados, y no a todos”.

No hay obligación de vacunarse, hay un incentivo máximo.

La vacunación será ahora obligatoria, además, para los trabajadores sanitarios y también para aquellos que hagan tareas cerca de personas de riesgo, como por ejemplo, en las residencias de adultos mayores. Esta disposición comenzará a regir a partir de septiembre y el titular de Salud informó que aquellos que no lo cumplan “no podrán trabajar y no serán pagados”.

 

Críticas al Gobierno

El rechazo a estos anuncios no se hizo esperar. No solo llegaron desde la oposición, sobre todo, de la aspirante a la presidencia de Francia, Marine Le Pen, sino también desde el sector gastronómico y referentes de los cines.

La palabra “dictadura” se hizo viral en las redes sociales.

Asimismo hubo un fuerte rechazo en las redes sociales, donde se expresó el fuerte movimiento antivacunas, cuyos adherentes formularon teorías de conspiración sobre supuestos vínculos entre el Gobierno de Francia y las farmacéuticas. Este repudio no es de extrañar, puesto que el país galo es uno de los más escépticos del mundo en cuanto a las vacunas.