JUEGOS OLÍMPICOS

Un impensado invasor en el mar produjo daños millonarios a Tokio y amenaza los Juegos Olímpicos

La competencia, pospuesta desde el 2020, comenzará el próximo viernes 23 de julio.
martes, 20 de julio de 2021 · 14:54

Una invasión de ostras puso en peligro las competencias de remo y canotaje en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero no solamente significó un contratiempo a pocos días de que comiencen las pruebas, sino que supuso daños millonarios para los organizadores.

El problema comenzó a vislumbrarse cuando se empezó a observar que unos elementos colocados en el agua para contener el movimiento de las olas y que estas no choquen a los atletas se hundieron. Los organizadores de las pruebas olímpicas enviaron a un equipo de buzos a averiguar qué pasaba.

Lo que encontraron fue que miles y miles de ostras se habían adherido a estos objetos flotantes. El peso acumulado hizo que se hundieran, por lo que los flotadores colocados a lo largo de más de 5,4 kilómetros frente a las costas de Tokio tuvieron que limpiarse.

Las competencias de remo y canotaje se llevarán adelante en el campo de regatas Sea Forest Waterway.

Algunos pudieron reacondicionarse en el mismo lugar donde estaban, pero otros tuvieron que ser remolcados de nuevo hasta las orillas para poder restaurarlos. Toda esta operación, realizada por el equipo de mantenimiento de Sea Forest Waterway, costó 1,28 millones de dólares.

Era un gasto que debía hacerse, puesto que es de suma importancia que “el flujo de la carrera no sea influenciado por olas naturales o artificiales”, según indica el libro de reglas sobre remo.

 

Ostras magaki

Las ostras que se adhirieron a los flotadores y que provocaron un dolor de cabeza extra a los organizadores de los Juegos Olímpicos no son cualquier tipo de molusco. Se trata de una especie llamada “magaki” y es considerada un manjar por los japoneses, quienes lo consumen durante la época invernal.

En total, se retiraron 14 toneladas de estas ostras. La mala noticia es que no pudieron consumirlas ni venderlas, aunque podrían haber valido decenas de miles de dólares. “No hemos considerado consumirlas. Eso hubiera acarreado chequeos de seguridad", declaró uno de los empleados a cargo del mantenimiento. Mientras tanto, Tokio vigila de cerca a estos habitantes del mar para que no causen más problemas en los Juegos.