JUEGOS OLÍMPICOS

El live action de los pictogramas se llevó todos los elogios de la apertura de los Juegos Olímpicos

La ceremonia dio inicio oficial a una atípica cita olímpica después de un año de aplazo.
viernes, 23 de julio de 2021 · 14:28

La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 tuvo varios momentos destacables, pero sin ninguna duda el número de los pictogramas vivientes fue lo mejor de la noche. Se trató de un despliegue de habilidad y humor que iluminó la inusual celebración.

Tres artistas y varios ayudantes (con un gran trabajo de cámara) llevaron adelante un divertidísimo número en el que interpretaron, sin parar, los 50 pictogramas de las 50 disciplinas y deportes que participarán en la cita olímpica.

Durante unos cinco minutos pasaron de una figura a la otra con una fluidez, gracia y velocidad sorprendentes, aunque más de uno debe haber contenido el aliento cuando se les cayó la “raqueta” de bádminton (incluso pareciera que en el video oficial a alguien verdaderamente se le escapó un grito).

Fuente: (Tokyo 2020)

Al final, los tres protagonistas subieron al podio olímpico y se laurearon como los más entretenidos de toda la ceremonia. Como era de esperarse, su número fue ampliamente celebrado en las redes sociales.

A continuación, tuvo lugar el encendido de la llama olímpica y fue la tenista japonesa Naomi Osaka la encargada de prender el pebetero para dar así inicio oficial a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

 

Una ceremonia atípica

La pandemia de coronavirus logró que el año pasado los Juegos Olímpicos se pospusieran. Este año, finalmente pudieron realizarse, pese a los múltiples desafíos que se presentaron en el camino y a la reticencia de una parte importante del pueblo japonés. Eso sí, la apertura fue algo que jamás habíamos visto.

El estadio estaba prácticamente vacío. Solamente unas 900 personas destacadas pudieron asistir presencialmente a la ceremonia, por lo que los atletas, al desfilar con cubrebocas obligatorio, mayormente saludaban a asientos vacíos. Pero también saludaban a los millones de personas que los veían a través de las pantallas, hambrientas de observarlos desplegar sus habilidades y olvidar un rato los contagios, los fallecidos y el alcohol en gel.